Marshall Flash 2026: entrevista sobre música, creatividad y nuevos álbumes de Miguel Ángel | FOTKAI

Marshall Flash

Marshall Flash: crear sin pedir permiso, cambiar sin miedo y hacer música desde la cueva

Marshall Flash 2026: entrevista sobre música, creatividad y nuevos álbumes de Miguel Ángel | FOTKAI

En un momento en el que la música parece cada vez más condicionada por métricas, algoritmos y expectativas externas, Marshall Flash avanza en dirección contraria: hacia dentro. Su nuevo ciclo creativo no es solo una evolución sonora, sino una declaración de principios sobre la honestidad artística, el riesgo y la necesidad de romper las propias autolimitaciones.

Desde su estudio —que él mismo define como cueva, laboratorio y refugio—, Miguel Ángel Marshall construye canciones que nacen de impulsos primarios, de primeras tomas, de estados emocionales que no buscan aprobación. Bajo esa premisa se entienden temas como «Luna Nueva», «Para Ti» o «El Extraño», piezas donde conviven la nostalgia, la reinvención y una mirada muy personal sobre el presente.


Antes de hablar de música: si esta entrevista no fuera una conversación, sino un espacio —un lugar físico o mental—, ¿cómo te gustaría que fuera y qué debería sentirse al entrar en él?

Hola! En primer lugar gracias por concederme esta entrevista! … Si re-contextualizaramos esta charla virtual, me encantaría que fuera en mi estudio, mi cueva, mi laboratorio! Dónde creo todo lo que me vuelve loco y donde nada mas entrar, al verte rodeado de luces e instrumentos te sumerges en una atmósfera creativa y receptiva que hace que todo fluya solo!


En «El Extraño» trabajas la sensación de presencia y ausencia casi como si fueran dos fuerzas que conviven. Si esa ausencia tuviera un sonido propio, ¿cómo lo describirías y en qué parte del tema vive realmente?

A veces la ausencia se puede representar facilmente con el silencio o con la austeridad. Para mi la ausencia es un grito, es el ruido que no te deja escuchar o ver lo que hay mas allá. En nuestro caso, los riffs explosivos de intro y despues del estribillo recalcarían esa desesperacion por lo que está sin estar.


«Para Ti» nació en apenas veinte minutos. ¿Qué tipo de estado mental o emocional permite que una canción aparezca con tanta claridad y rapidez, y cómo sabes cuándo no debes interferir demasiado en ese primer impulso?

Soy fan de las primeras ideas, de las primeras tomas, de las cosas hechas sin pensarlas demasiado… A veces simplemente tenemos que abrir nuestros receptores y no poner ningún tipo de filtro a cómo y porqué nos sentimos como nos sentimos… ya que no hay nada mas puro, inocente y desinteresado que una primera sensacion respetada por uno mismo. Al fin y al cabo una canción es la manera que tenemos los músicos de radiografiarnos. Un momento, una canción. Es complicado e incluso irrespetuoso interferir con el YO del pasado, ya que somos no somos los mismos.


Durante la creación de «Luna Nueva», ¿hubo algún momento concreto —no técnico ni sonoro— en el que sentiste que tu relación con la música cambiaba de forma irreversible? ¿Qué ocurrió internamente en ese punto?

Simplemente decidí hacer lo que musicalmente me apetecía. Coger el bajo y sobre un colchón sintético y sencillo, retorcer una melodía rítmica sin llegar a aberrarla. Yo soy guitarrista, pero para este nuevo disco he querido romper las autolimitaciones que nos ponemos y componer con el instrumento que me apeteciera. Desde luego que cuando publicas una canción a 108 BPM y sin 40 solos de guitarra (como venía acostumbrado) notas un click, una especie de Digievolución al traspasar los estilos y simplemente hacer lo que puramente te apetece.


¿Hay alguna decisión creativa reciente —una armonía, un silencio, una estructura— que aún hoy te genere dudas, pero que decidiste mantener precisamente por esa incomodidad?

El nuevo disco se basa continuamente en esa idea, atreverme a lo que no he hecho en toda mi carrera con riesgo a arrepentirme (.risas) pero al fin y al cabo de lo que no me arrepiento es de atreverme, y ese sin duda es el win win. Hay muchas canciones que en cuestiones de forma son bastante arriesgadas para con lo que a mi se me asocia, pero eso era lo que me apetecía, hacer algo distinto y disfrutar del proceso.


En tu música conviven la nostalgia y una cierta mirada hacia adelante. A nivel personal, ¿qué parte de ti se resiste a soltar el pasado y cuál empuja constantemente hacia lo que todavía no existe?

Soy todos mis errores y mis escasos aciertos. He dejado prácticamente todo atrás, he recompuesto mi equipo, mi workflow y en general mi manera de ver la música. Mi pasado es el escenario y mi futuro también, pero mientras tanto, soy un tipo al que le cuesta desanclarse de lo que tiene pero que vive en la urgencia de la reinvención. Al fin y al cabo, querer hacer lo que yo quiero es mi mayor motor. Es normal sentir miedo a cambiar y quizá en ese miedo reside el equilibrio entre la cautela y el atrevimiento.


Cuéntanos una idea musical que haya surgido en un momento aparentemente ajeno a la música: una conversación, un viaje, un gesto cotidiano. ¿Cómo reconociste que ahí había una canción?

Conducir (un hobbie caro a día de hoy) es mi mayor fuente de inspiracion (junto con ponerme manos a la obra) a veces desviar tu cabeza en una tarea mecánica hace que tus partes creativas se pongan a trabajar a tope ya que NO ES EL MOMENTO. Soy aficionado a mirar para otro lado, a disociarme, a el: «ahora no toca pensar en esto, pero pensemos en ello». La abstracción y el tener cientos de pesatañas mentales abiertas es mi forma de encontrar la paz, a veces el ruido hace que filtres lo que quieres. Un pájaro a las seis de la mañana, el traqueteo de una máquina pesada o el sonido de las rocas arrastradas por las olas suelen ser el obstinato perfecto al que añadirle una melodía. Cuando esas ideas abstractas consiguien imprimirse sobre el lienzo sonoro de trabajo, se contextualiza y me gusta, es cuando se puede considerar que el proceso ha sido exitoso

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Si tu obra actual pudiera hablarle directamente al Miguel Ángel de hace veinte años, ¿qué advertencia o consejo crees que sería el más honesto, aunque no el más cómodo?

Creo que he sido un artista honesto que nunca se ha dejado llevar por modas, he sido impermeable y siempre todo en lo que me he dirigido ha sido de manera sincera para conmigo mismo. Le diría que respetase su trabajo sin pensar en si va a salir bien o no y que no hiciese diese pasos a medias.


Más allá de las canciones, mantienes un contacto directo con tu comunidad a través de Twitch. ¿Qué faceta tuya aparece ahí que deliberadamente no trasladas a tu música?

Es complicado separar arte de artista en un formato o con una actividad como la mía, ya que el humor, el trato cercano y el ensayo y error son constantes en mis streams. Marshall Flash fuera de Twitch es un proyecto, un grupo, una comunidad de artistas que forman un dream team sobre el escenario, y en mi formato en internet de hombre orquesta intento que se entienda que lo que se escucha en spotify no es lo que pasa en Twitch, ya que es un «producto» meditado y cuidado mas que una canción desde cero en formato speedrun.


De la industria musical actual se habla mucho de algoritmos, métricas y visibilidad. ¿Qué aspecto humano o invisible crees que está quedando injustamente fuera de esa conversación?

Creo que el aspecto que se obvia por completo es el talento, el talento real mas allá de las modas (cada vez mas efímeras) y de las apariencias. Los bots, las reacciones compradas, los artistas cuya lista de seguidores es privada, y el número por número empañan la figura del fondo, la obra del todo. Hemos ganado en productos pero hemos perdido en valor.


España tiene una tradición musical profundamente diversa. Si pudieras sentarte a conversar con un músico español de cualquier época —no para colaborar, sino para escuchar—, ¿a quién elegirías y qué te interesaría preguntarle?

Me encantaría tener una charla con Nino Bravo y con Tino Casal, creo que su sencillez, su melodía, su accesibilidad para todos a lo largo de las décadas… sin duda unas skills que no han envejecido y que se han convertido en eternas. Grandes personalidades con canciones para todos. Quizá esa magia de atravesar todo prejucio y llegar al corazón de absolutamente todos y hacerte cantar a pleno pulmón, siendo tu el ave que vuela libre o la estrella invitada víctima del desamor, sería algo que me encantaría simplemente comprender.


¿Qué rasgo del paisaje cultural español —arquitectura, luz, silencios, rituales cotidianos— sientes que aún no ha entrado en tu música, pero que te gustaría explorar en el futuro?

Igual mi obra peca de ser nada o muy poco social y comprometida para tal y como es el arte hoy en día… y sinceramente prefiero hablar de emociones mas allá de otras cosas, ya que creo que son temas que no van con mi estética…pero quién sabe si quizá en un futuro tengan cabida en mis estrofas y estribillos. Tampoco represento a ningún tipo de folklore ya que soy del oriundo del extrarradio de Madrid lo cual implica un crisol importante de lore de muchas provincias.

Lo que SI me ha inspirado de España, mi querida España, esa que cada vez nos duele mas, es su contraste, su vasteza y sus rincones. Sus grandes ciudades, sus kilómetros de campo, sus provincias con mar y montaña, con cielo y tierra.
Lo bucólico, lo urbano, lo de siempre y lo que está por venir. La España que ya no existe, y la que estamos por crear. Esa mente colmena en la que cada uno pensamos de una manera pero a la que todos pertenecemos. Sus carreteras, nuestra cultura, el bocadillo en el area de servicio, la neverita en la playa, la chimenea en tu casa del pueblo, Osborne, el Tío Pepe, la camaredería, el todos a una, la envidia, el qué dirán… Somos una cultura TAN RICA que a veces no sabemos por donde empezar a comérnosla. Yo soy un chico nacido en Alcalá de Henares, que se siente de aquí y de Madrid, su capital. Somos historia que debemos mantener. La España almidonada me ha resultado siempre increiblemente inspiradora al igual que las luces de una ciudad que se acuesta o se despierta.


¿Recuerdas un momento, en un directo o en un streaming, en el que la reacción del público transformó por completo una canción, llevándola a un lugar que tú no habías previsto?

A mi parecer, una canción es algo que es siempre lo mismo pero que nunca sucede igual, como un juego de mesa o como el día a día de la vida misma. La energía que transmite el público a la hora de recibir la información que sale del escenario o de la pantalla siempre se hace latente, transformando no la obra, si no al intérprete, ganando credibilidad en uno mismo y consiguiendo ese estado de entrega al 200% que se transmite inevitablemenbte al ejecuitar mecánicamente una idea. Momentos como la presencia de TheGrefg o Ibai Llanos en mi stream a modo de momentos históricos del canal, la importancia que genera un tercero ahí mirando hace que todo tenga mas valor y la aceptación de los influyentes siempre hace que luzca todo mas.


Para cerrar: si pudieras entregar tu música a una persona no como sonido, sino como una experiencia sensorial distinta —un aroma, una textura, una temperatura—, ¿cuál elegirías y qué te gustaría que esa persona comprendiera de sí misma al recibirla?

Juntar placeres y sentidos es de mis actividades favoritas. Con buena comida suena todo mejor y con buena música todo está mas rico. Creo que no hay nada igual en este mundo y, parafraseando, un buen chuletón con patatas es imbatible. Sin duda elegiría la carne a la piedra como símbolo de lo que hago, algo orgánico, que al primer bocado te lo dice todo pero que te deja con ganas de morder mas y desvelar el jugo que cohesiona todo, con un acompañamiento perfecto e incuestionable.

Entrevista por: Andrey Lukovnikov

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