Hadadanza: entrevista exclusiva sobre folk metal, Aventura y Leyenda y mundos de fantasía | FOTKAI

Hadadanza

Hadadanza: creando universos musicales donde la fantasía y la realidad se encuentran

Hadadanza: entrevista exclusiva sobre folk metal, Aventura y Leyenda y mundos de fantasía | FOTKAI

Desde Alicante y Murcia, Hadadanza ha ido más allá del metal folk tradicional. Su música no solo son canciones; son mundos completos, poblados de personajes, leyendas y emociones que conectan a quienes los escuchan con historias fantásticas. Cada disco funciona como un capítulo dentro de un universo propio, donde la narrativa, la instrumentación y la interpretación se entrelazan para ofrecer una experiencia única. Este enfoque convierte cada lanzamiento en mucho más que un álbum: es una invitación a vivir aventuras musicales.

En esta entrevista, los miembros de Hadadanza nos abren las puertas de su proceso creativo y nos muestran cómo integran influencias literarias, culturales y personales en su música. Desde sus raíces en el folclore español hasta los retos de la industria musical contemporánea, cada respuesta nos permite entender no solo la técnica y la inspiración detrás de sus composiciones, sino también la filosofía de un grupo que ha convertido la música en un viaje emocional y narrativo para su audiencia.


Hadadanza, desde sus inicios, ha construido su música como un mundo con una mitología propia. ¿En qué momento comprendisteis que no se trataba solo de escribir canciones, sino de crear universos completos, y cómo cambió esa decisión vuestra forma de hacer música?

Desde un principio teníamos muy claro como queríamos traer a la realidad nuestra propuesta musical, pues desde siempre nos ha gustado la fantasía y los cuentos de otros mundos, queríamos contar leyendas, historias fantásticas vestidas con alegría pero queríamos inventarlas nosotros, que fueran nuestras, y nos parecía muy interesante el poder construir alrededor de todos esos cuentos e historias un universo ficticio al que pudieran pertenecer y presentarlo como un mundo en el que poder hacer posible toda nuestra narrativa.

Para nosotros hacer canciones siempre nos ha parecido insuficiente y creemos que poder agregar el componente fantástico y el hilo conductor entre unos temas y otros, unos discos y otros desde una perspectiva literaria al que poder darle continuidad tanto dentro como fuera de la música, e incluso poder hacerlo extensible en algún momento al campo literario, nos parece un concepto muy poderoso y muy completo.

Te puedo asegurar que cuando haces canciones pensando en cada canción como un capítulo con el que poder presentar una serie de personajes con un pasado, un presente y un futuro, no solo estas contando unos hechos, estas creando afinidad con ese personaje, y una sensación de pertenencia a ese mundo, podemos ahondar en el factor emocional, podemos hacer evolucionar las historias y los personajes junto con la música, tender puentes entre trabajos, no sólo hacer música sino crear toda una amalgama narrativa, para nosotros ha hecho que podamos componer con libertad creativa y sentimos que hay un sinfin de posibilidades expresivas.


Al trabajar en el concepto de Aventura y Leyenda, trasladaron una historia literaria al lenguaje musical. ¿Qué elemento de ese relato resultó más difícil de transformar en sonido y qué os enseñó ese proceso como compositores?

Llevar a la música algo tan complejo como una obra de Tolkien, para nosotros el padre de la fantasía, siendo necesario tener en cuenta los aspectos narrativos del libro de forma respetuosa y canónica ha supuesto un auténtico reto a nivel compositivo. Hemos tenido que hacer un trabajo de análisis y comprensión, no solo del relato de «El Hobbit» sino también de muchos otros detalles literarios del legendarium al completo, de otros libros, de otras épocas y otros cuentos de su autor, de los lenguajes de su mundo. Sentimos que para poder plasmar lo más fiel posible la novela de la que ibamos a hablar, debíamos tender una mirada amplia más allá de la obra.

Si tuviéramos que elegir solo un elemento que pudieramos decir que nos ha representado todo un reto como compositores diríamos que ha sido el de buscar la manera de construir las sensaciones que se describen en el libro, por ejemplo los paisajes, los entornos donde se desarrollan los diferentes hechos, los sentimientos de los personajes en cada parte de la novela, ha sido un trabajo de interpretación, de mimesis musical entre lo relatado y como podríamos representar musicalmente algo como el olor de la madera, de la hierba, de la lluvia, el fuego o la tierra, como sonaría el desamparo, la ansiedad o el sentimiento de lejanía, el tener valor o cual sería la música adecuada para cada pasaje de la obra.

Ciertamente hay muchísimos elementos que tienen que ver con otros en este álbum y que están conectados entre sí, elegir solo uno para nosotros es muy complicado, pero podríamos decir que la idea general de algo como esto podría ser lo que más vueltas le hemos dado a la hora de trabajar en Aventura y Leyenda.


Si imaginamos Aventura y Leyenda no como una saga cerrada, sino como el primer capítulo de algo mayor, ¿cómo sería su continuación en términos de atmósfera, sonido y conflicto interno?

En este caso se trataría de una continuación en la que, dado que falta la mitad de una novela que escala en epicidad conforme avanza en sus páginas, podríamos estar hablando de que lo adecuado para darle cohesión y conclusion, sería componer un álbum con un componente más épico, pasajes más corales, aparición de elementos orquestales, ritmos más pesados, una sonoridad celta más cercana a una atmósfera cinematográfica, variedad de recursos expresivos en las voces, mucha interpretación, etc.

Sin dar demasiadas claves, consideramos que todos estos detalles deberían ser tenidos en cuenta para presentar esos capítulos en una buena adaptación, creemos que nos adentramos en una narrativa más adulta, menos infantil y más cercana a lo que podemos encontrar ya en su siguiente capítulo literario «El Señor de los Anillos». Creemos que se nos presenta el nuevo reto de crear un álbum muy interesante, muy poderoso, que nos va a obligar a darle una vuelta de tuerca a nuestro sonido, pero Hadadanza puede.


En vuestra música se percibe un equilibrio poco común entre el oficio técnico y la «magia del momento». ¿Tenéis reglas internas que os ayuden a no perder esa vitalidad cuando el trabajo se vuelve especialmente complejo?

No perder la paciencia es esencial, y reconocemos que a veces forzamos la inspiración, aunque mucha gente pueda no estar de acuerdo con esa forma de plantear el apartado creativo, pero es una certeza que afrontando un álbum tan complejo muchas veces las musas no vienen con tanta facilidad como uno podría esperar, y hay que invocarlas a menudo leyendo, analizando, dándole vueltas y vueltas a las cosas, haciendo mucho laboratorio y teniendo muchos momentos de introspección.

No hay una mejor regla no escrita para crear, hay muchísimas maneras de hacerlo y como dice la expresión «cada maestrillo tiene su librillo» es decir, cada uno afronta los retos de una determinada forma, nosotros nos inspiramos leyendo, jugando a videojuegos, viendo películas o directamente tomando un café mientras miramos al vacío y pensamos una y otra vez en como construir el puzzle, pero sobre todo nos apoyamos entre nosotros para saber si vamos por buen camino siguiendo un criterio muy personal que a veces creemos que solo Hadadanza entiende.


España es un país con una enorme profundidad cultural, desde las leyendas medievales hasta el folclore contemporáneo. ¿Qué elementos españoles, incluso no evidentes, están presentes —de forma consciente o inconsciente— en vuestra música?

Yo diría que una sonoridad muy recurrente es la que nos dejaron nuestros antepasados árabes, sobre todo en la zona de donde somos nosotros, Alicante y Murcia han sido bastiones de siglos de historia y poderosas civilizaciones, desde los fenicios a los cartagineses, de los romanos a los árabes, y esta última nos dejó un legado cultural que a día de hoy sigue latente y persiste en muchas más cosas de las que uno podría pensar, y una de ellas es nuestra manera de entender la música, la pertenencia y la herencia se puede escuchar en el flamenco, por ejemplo, nos guste más o menos. Se puede notar mucho en las formas medievales, en la manera de utilizar las escalas, la relación entre acordes, en las melodías, en los giros melódicos de ciertos instrumentos, y es en las voces donde podemos encontrar estas reminiscencias mucho más claras, las cuales aparecen sin darnos cuenta y de manera inconsciente tintando de sensaciones la manera de interpretar muchas piezas. Aconsejamos que afineis bien el oído cuando escuchéis música Folk de España, encontraréis muchas texturas de otros tiempos que os transportarán a un mundo musical que sólo se encuentra aquí.


Muchas de vuestras actuaciones generan una sensación de celebración colectiva, casi ritual. ¿Recordáis algún concierto o momento en el escenario en el que el público cambiara inesperadamente el rumbo de la actuación y decidierais dejar que eso sucediera?

Nos han pasado muchísimas cosas en directo, dentro y fuera del escenario, desde hacer una prueba de sonido con la sala hasta arriba de gente cantando una y otra vez el estribillo de la canción que estamos probando a ver gente llorando de emoción, saltar al escenario con fiebre o muertos de sueño, pero diría que una de las sensaciones más extrañas que hemos vivido ha sido tocar en Alemania abriendo show para Feuerschwanz, fue en un evento precioso llamado Tolkien Tage en el norte del país, en Geldern - Pont. La gente iba caracterizada de todo tipo de personajes inspirados en las novelas de Tolkien, era una celebración de la fantasía, y la sensación de saltar al escenario, cantar en español delante del público alemán y que a pesar de que sabíamos que nadie entendía nuestro idioma, podíamos ver entre unas 2000 y 2500 personas bailando, disfrutando, tratando de cantar nuestras letras, y sentimos una comunidad musical que para nosotros simplemente podríamos entender como la magia del Folk, fue un momento único que nunca olvidaremos.

Por supuesto a ese le siguieron muchísimos más, buenos y no tan buenos que nos han dejado todo tipo de experiencias.


En vuestra discografía conviven piezas épicas con composiciones más íntimas y trágicas. Cuando trabajáis en una balada o en material más personal, ¿cambia la dinámica dentro del grupo? , ¿de qué manera?

Realmente para todas las canciones que hacemos seguimos la misma fórmula, alguien compone un tema, presentamos el tema al resto del grupo, lo trabajamos en conjunto y una vez que hemos sentado unas bases cada uno lo trabaja en casa y creamos la maqueta de la canción compartiendo ideas, analizando cada parte y mejorándolo poco a poco. En el caso de las baladas está tónica no cambia mucho, quizá si somos especialmente descriptivos con el objetivo conceptual de este tipo de canciones, nos explicamos entre nosotros la temática y buscamos cuidar un poco más la sensación que queremos comunicar, si es una balada hay que hacerla lo más íntima y delicada posible, que de verdad llegue al corazón.


Mirando atrás, desde vuestros primeros lanzamientos hasta los trabajos más recientes, ¿qué cambios consideráis más importantes en vosotros mismos, no a nivel musical, sino humano?

Se podría decir que nos hemos vuelto más serios, más directos en la manera de trabajar y de exponer nuestros puntos de vista, y aunque seguimos siendo aquellos chicos alegres que empezaron este proyecto hace casi ya 10 años, Hadadanza nos ha presentado retos y situaciones que nos han llevado a endurecer nuestro carácter, a pulirnos en nuestra manera de ser y de llevar la banda y de ser mucho mas profesionales.

Como individuos, cada uno hemos vivido una transformación personal, hemos experimentado muchos capítulos vitales que hemos tenido que afrontar y compaginar con nuestra labor en la música, desde tener hijos, perder y ganar amistades, conocer de verdad a los que te rodean, conocernos a nosotros mismos, ser más críticos, tener etapas de auténtico estrés por multitud de factores y arrastrar depresiones, a vivir la auténtica euforia de cuando todos los planes salen bien y sientes que tu banda es una auténtica familia invencible capaz de lograr lo que se proponga.

Creemos que todo suma, incluso lo malo y los momentos complicados, te hacen madurar como músico y como persona, te hacen ser mejor y aprender a enfrentar los obstáculos, tener las ideas más claras, saber el tipo de paciencia que es necesario tener y llevar adelante tu sueño de forma mucho más clara y comprometida.


Si pensáramos en Hadadanza como un organismo vivo, ¿en qué etapa creéis que se encuentra ahora: crecimiento, replanteamiento, experimentación o regreso a los orígenes?

Ahora mismo estamos en una etapa de crecimiento y experimentación, nuestra formula está evolucionando, la manera de componer ha cambiado por lo que la manera de entender la música también, eso no quiere decir que vayamos a dejar de hacer Folk Metal, que dejemos de lado nuestra alegría particular, la cual consideramos un sello esencial de la banda, o que Hadadanza vaya a dejar de ser Hadadanza, para nada, pero si nos gusta probar cosas nuevas, introducir nuevas texturas en nuestra música que puedan servir como recurso narrativo para seguir tendiendo puentes con la fantasía que tanto nos inspira.

No podemos negar tampoco que el Hadadanza de siempre sigue estando ahí, el de esos chicos alegres que buscaban motivar con melodías y ritmos saltarines, eso es algo nuestro y seguira siendo nuestro, por mucho que hagamos canciones que exploren otros mundos musicales, nos gusta mostrar que podemos hacer lo que queramos y seguir sonando a lo que somos, y nuestro corazón sabe hacia donde va la banda, los origenes están en nuestras venas, forman parte latente de nosotros e iremos volviendo a ellos de tanto en tanto.


La industria musical actual exige cada vez más inmediatez y presencia constante. ¿Cómo encontráis el equilibrio entre esa presión y el deseo de crear obras reflexivas y conceptuales?

La exigencia a la hora de trabajar en Hadadanza es algo que siempre nos ha acompañado, desde que empezamos nos planteamos un camino, hasta día de hoy no nos hemos desviado y hemos ido cumpliendo con todos y cada uno de los objetivos que nos marcamos, incluso alguno más, sin seguir tendencias o modas, sino lo que nos gusta, lo que creemos que es lo que toca y lo que la gente le gustaría escuchar de nosotros.

Estos objetivos siempre han ido en relación al lanzamiento de álbumes y canciones en cortos espacios de tiempo, porque desde el principio consideramos que una de las claves era la de entregar a la gente de manera continua tu música sin dejar que pasase mucho desde un lanzamiento y el siguiente, ha de ser una constante, y hasta día de hoy la inspiración nos ha respondido. El presente en el que vivimos, como bien dices, exige más inmediatez, estamos en la era del Tik Tok, del scroll, del consumo rápido de contenido, del vistazo y a otra cosa, eso obviamente afecta a la música de manera negativa puesto que pone a los músicos en una situación en la que debemos crear el doble de rápido de lo que antes se hacía, debiendo sacar un material atractivo, profesional, de gran calidad, con una buena presentación, con un buen videoclip, que cubra las expectativas de los seguidores y en un corto espacio de tiempo con los recursos económicos que supone el no dedicarte plenamente a esto, puesto que ninguno de los miembros de Hadadanza vivimos de la música, tenemos nuestros trabajos y hemos de compaginarlos con la actividad y los compromisos creativos de la banda, y una vez que lanzamos algo automáticamente volvemos a empezar pensando en lo siguiente puesto que la novedad dura prácticamente un suspiro, o te mantienes presentando nuevo material en poco tiempo o corres el peligro de que poco a poco caigas en el olvido o te estanques.

¿Verdad que puede llegar a ser extenuante? A veces si lo es, hemos tenido momentos de bloqueo creativo y mental que hemos enfrentado con la ilusión y sobre todo muchas dosis de imaginación, como decimos siempre, delante de nosotros hay un lienzo en blanco que podemos llenar como queramos, si no fuera porque pensamos en que hay millones de posibilidades con las que hacer representar a Hadadanza no seríamos capaces de seguir en la música, siempre tendemos a ver más allá para lograr sorprender, a los demás y a nosotros mismos. Así es como al final nos toca adaptarnos a los tiempos que corren sin dejar de ser creativos y haciendo las cosas con todo el gusto posible, amando nuestro trabajo, exigiéndonos cada vez más, echando más horas que un reloj en este viaje y defendiendo que lo conceptual todavía tiene un sitio en las corrientes musicales del «ya» y el «ahora».


Vuestras canciones suelen percibirse como una forma de escapar de la realidad. Desde vuestra perspectiva, ¿de qué siente hoy la gente una necesidad especial de escapar?

Me imagino que eso lo tendría que decir cada uno, los problemas de cada persona pueden ser diferentes, pero creemos que hay cosas generales que si que nos afectan a todos por igual, ya no malas, sino horribles en el mundo, vemos como todo va en decadencia, sentimos que vivimos inundados de preocupaciones, que disfrutar del día a día se hace cada vez más complicado, escuchamos lo de justicia social pero hay injusticia global, siempre pendientes del dinero, de si llegaremos a fin de mes, obsesionados con las redes sociales y de lo que vemos en ellas, comparando nuestras vidas con las vidas exitosas de otros, consternados y confundidos constantemente con todo lo que te cuentan en la televisión, que no sabes si es verdad o no, queriendo sacar a los hijos adelante sintiendo que todo es cada vez más inseguro, viviendo en una rutina constante que unida a todo esto nos provoca depresiones y malestares mentales que no sabemos ni como sobrellevar.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿Quien puede culparnos de hablar de fantasía, de buscar el escapar de la realidad por un rato y buscar un refugio en lo literario y en lo narrativo? Creemos que nadie sabe cual es la manera correcta de afrontar la vida, hay millones de formas y a cada quien le funcionará la suya, a nosotros nos funciona esta, la de hacer música, crear leyendas e historias y transmitirlas, y cuando alguien viene y te da las gracias por lo que hacemos nos damos cuenta que no somos los únicos que nos sentimos más vivos cuando nos sumergen en Narnia o en La Tierra Media que en un partido de fútbol o metidos todo el día en Facebook.


¿Hubo algún momento en el estudio en el que decidierais romper conscientemente vuestros propios principios estéticos y el resultado funcionara de manera inesperada?

Con Aventura y Leyenda los rompimos, nos volvimos más oscuros e intensos en lo estético, menos coloridos y más alejados de una puesta en escena de corte alegre como llevábamos hasta el momento con el Circo de los Muertos. Pero a pesar de ello Hadadanza funciona igual porque nos respaldan nuestras canciones, nuestra música y nuestra actitud, el cómo somos de manera natural, tanto sobre el escenario como cuando salimos de él y estamos con la gente que ha venido a vernos.

En este aspecto, hay algo que creemos que es muy poderoso en Hadadanza, algo que no se puede cambiar con un simple intercambio de vestimenta, y que tampoco nadie no podra quitar copiar jamás, y es el hecho de que no hay nada como Hadadanza porque no hay otros como nosotros, con las mismas ideas que nosotros, la misma forma de ser o la misma percepción del concepto fantástico, solo nosotros, eso es lo más poderoso, que nadie es como tú, solo Hadadanza puede ser como Hadadanza.


Si os propusieran crear música no para un escenario ni para un álbum, sino para un lugar concreto de España —una ciudad, una montaña, un castillo o un camino—, ¿cuál elegiríais y por qué?

Nuestra casa, Alicante o Murcia, hay muchas leyendas e historias que tiñen siglos de historia sobre estas tierras, mucho que podría ser contado y que seguro sorprendería a todo el mundo. España es un país que se forjó a golpe de espada y sangre, y aún existen ecos y reminiscencias de las gestas de tiempos antiguos que transformaron nuestro hogar en lo que es hoy. Alicante en específico tiene su Castillo Santa Bárbara que posee una leyenda preciosa que Hadadanza no tardará en relatar algún día.


Gracias por esta entrevista y por los mundos que creáis. Si pudierais dejar a nuestros lectores no un consejo ni un mensaje directo, sino un impulso musical, ¿qué estado interior os gustaría despertar en alguien que escucha Hadadanza por primera vez?

Para el que nos escucha, la alegría, nos encantaría hacerle viajar y hacerle soñar con nuestra música y nuestras historias, pero que no dejase de sonreír con cada relato, están hechos con el corazón, incluso la canción más triste está compuesta con la mayor de las ilusiones.

Para el que vea en nosotros una inspiración para emprender su propio viaje y su propio proyecto, sin duda la constancia.

Convencerse de empezar algo es fácil, la ilusión mueve montañas, las ganas de compartir con la gente las inquietudes musicales y creativas que uno es capaz de concebir es algo motiva mucho y hacerlo nos llena de adrenalina y de felicidad, pero mantenerte canción tras canción, objetivo tras objetivo y no levantar el pie del acelerador si que es una batalla.

Te asaltarán dudas, te visitará la incertidumbre, te abandonarán las musas, te podrá el miedo al fracaso, te amedrentará la idea del triunfo fugaz, el pensar que tu manera de hacer música, que la forma en cómo quieres transmitir o comunicar un relato no tiene el suficiente valor o calidad, o que a nadie le importará lo que hagas o que no será lo suficientemente bueno como para que valga la pena hacerlo. Pero hay que ser persistentes en lo que uno cree, no dejarse llevar por las dudas y lo negativo, trabaja, sigue adelante, siembra y cosecharás, deja un legado, pero sobre todo disfruta del camino, disfruta que es lo importante.

Entrevista: Andrei Lukovnikov

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