Floridablanca: entrevista sobre Nostalgia, la noche de Madrid y la vida real de la banda | FOTKAI

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Floridablanca: «Un grupo se siente vivo cuando lanza música y sale a tocar»

Floridablanca: entrevista sobre Nostalgia, la noche de Madrid y la vida real de la banda | FOTKAI

La música de Floridablanca suena como una noche en Madrid: empieza con una promesa tranquila y termina cuando ya no recuerdas en qué momento todo se desbordó. Entre el synth-pop, el disco y el funk, el grupo ha construido un universo propio donde el baile convive con la melancolía y las letras esconden más sombras de las que parece a primera escucha.

Tras un tiempo de silencio y cambios, Floridablanca vuelve a conectar con su público desde un lugar más consciente y honesto. Su nuevo single Nostalgia no es solo una canción, sino una reflexión sobre la época que habitamos, sobre la memoria y sobre esa sensación de echar de menos algo que quizá nunca existió como lo recordamos.

En esta conversación hablamos con la banda sobre la noche madrileña, el momento exacto en el que una canción deja de ser suya, la industria musical actual, el valor de los fans y esas pequeñas decisiones —aparentemente invisibles— que definen una carrera. Un retrato íntimo de un grupo que sigue entendiendo la música como una forma de estar vivo.


Si vuestra música pudiera materializarse como un espacio físico —no un escenario, sino un lugar—, ¿dónde estaría y qué sensación tendría alguien al cruzar su puerta por primera vez?

En algún garito de Madrid por el barrio de Malasaña. Al entrar tendrías la sensación de que «esta noche promete» y al final de la noche, te quedará tan buen recuerdo que querrías volver a repetir. Tenemos canciones que pueden hacerte viajar por todos los estados de ánimo de una buena noche madrileña.


Vuestras canciones invitan a bailar, pero también funcionan como un espejo emocional. ¿En qué momento del proceso creativo sentís que una canción deja de perteneceros y pasa a ser de quienes la van a escuchar?

El momento que la canción se publica y empiezas a ver las primeras reacciones de la gente. Qué sienten con las letras o qué les transmite la música. Esos primeros minutos tras el lanzamiento son especiales. Sientes que todos los meses de trabajo se materializan por fin y ya no es tu canción sino que es del mundo.


El single Nostalgia juega con la memoria y con una emoción muy concreta. ¿Qué tipo de nostalgia os interesaba explorar: la dulce, la incómoda o esa que no sabemos si realmente nos pertenece? ¿Hubo algún recuerdo real que se coló en la canción sin que lo planearais?

La nostalgia es echar de menos algo que, realmente, nunca sucedió tal como lo recuerdas. Vivimos en una época donde la nostalgia está presente en todos lados: en la música, el cine, las redes sociales, la política. Con esta canción pensábamos hacer un retrato de un lado poco agradable del tiempo que vivimos, y la palabra nostalgia lo define muy bien.


Entre vuestro primer trabajo y Hay frases que sólo escuchamos de noche hubo tiempo, silencios y cambios. Mirando atrás, ¿qué aprendisteis sobre vosotros mismos durante esos periodos en los que no estabais publicando música?

El tiempo en el que hemos estado parados no éramos del todo felices. Aunque estuviéramos componiendo, grabando o preparando todo lo nuevo, un grupo se siente vivo cuando lanza música, conecta con la gente y sale a tocar por ahí. Con este parón hemos reafirmado algo que realmente ya sabíamos. Que nos gusta mucho hacer música juntos y que necesitamos lanzar música para sentirnos vivos.


En vuestro sonido conviven el synth-pop, el disco y el funk, pero nunca como un ejercicio de estilo. Si estos géneros fueran personajes de una misma historia, ¿quién llevaría el control y quién introduciría el caos?

Nuestro lado más pop sería sin duda quien controla la situación para luego introducir el caos con el disco y el funk. Siempre lo hemos dicho que nos movemos en esa delgada línea del bien y del mal. Es como un plan de sábado con los amigos que quedas de tranquis a cenar y acabas quemando la noche por Madrid.


España tiene una relación muy particular con la noche, el cuerpo y la música. ¿Qué sonidos, ritmos o atmósferas del entorno español se filtran en vuestras canciones incluso cuando no sois conscientes de ello?

Por nuestra historia familiar, nosotros hemos estado muy influidos por el pop español de los 80 en todos sus géneros. Esa música ya tenía una relación muy directa con la noche. Además, desde adolescentes siempre nos ha gustado salir, divertirnos, y hacer música también formaba parte de ello, casi como una identidad.


Muchas de vuestras canciones funcionan igual de bien en un club lleno que en la intimidad de unos auriculares. ¿Pensáis en ese doble contexto cuando componéis o es algo que aparece después, casi como una sorpresa?

Nos hace ilusión que veas así nuestra música, porque efectivamente hay algo de ello más o menos consciente cuando componemos. Por un lado, siempre hemos buscado el baile, la acción, la energía, pensando mucho en el directo; pero por otro lado, en la mayoría de canciones buscamos expresar emociones que no son fáciles, un lado quizá menos luminoso y alegre. Nuestra música es muy optimista pero, si te fijas, nuestras letras no tanto.

Floridablanca: entrevista sobre Nostalgia, la noche de Madrid y la vida real de la banda | FOTKAI

¿Recordáis alguna decisión creativa que rechazasteis a pesar de que «funcionaba», simplemente porque no representaba el momento vital en el que estabais?

No. Si creemos que algo «funciona» vamos a con ello a muerte. Quiero decir, si nos funciona es que nos gusta, nos motiva, nos ilusiona, y si es así, es que encaja con el momento vital en el que surge.


¿Hay alguna canción vuestra cuyo significado entendisteis realmente solo después de haberla publicado, al ver cómo la interpretaban otras personas?

En realidad es algo que pasa con todas, y es algo que nos encanta y siempre nos hace ilusión conocer. Precisamente, salvo algunas excepciones, que eso suceda crea una relación muy interesante entre la banda y la persona que escucha, porque nos hace aprender a nosotros mismos sobre lo que hacemos. Seguramente esa sea una de las cosas más guays de hacer música.


Vivimos un momento de cambios constantes en la industria musical. Si pudierais rediseñar las reglas del juego desde cero, ¿qué aspecto del sistema actual eliminaríais sin dudarlo y qué añadiríais para proteger la creatividad?

Seguramente eliminaríamos la dependencia que tenemos los propios artistas, el público y por supuesto la propia gente de la industria de los datos, estadísticas y mediciones y cómo eso crea jerarquías y estatus muchas veces absurdos.


En el estudio a veces pasan cosas que rozan lo absurdo o lo mágico. ¿Podríais compartir una escena extraña, casi surrealista, que haya terminado influyendo en una canción aunque nadie fuera consciente de ello en ese momento?

Las últimas canciones que hemos grabado, han sido hechas la mayoría en el home studio de la casa de Víctor. Por lo que se han grabado pistas de voces en armarios y en sitios improvisados que le han dado una frescura especial a las tomas recogidas en esas sesiones.


A lo largo de vuestra trayectoria, ¿qué gesto, mensaje o encuentro con un fan os hizo replantearos el verdadero impacto que puede tener una canción en la vida de alguien?

De las cosas que más nos han impactado en nuestra trayectoria han sido la de gente que se ha desplazado cientos de kilómetros para venir a un concierto nuestro, la sensación que eso produce es muy difícil de explicar. Pero tenemos una gratitud infinita a esas personas, que valoran así la música.


Pensando en las fotos de conciertos, camerinos y carreteras: si tuvierais que elegir una sola imagen que resumiera quiénes sois como banda fuera del escenario, ¿cuál sería y por qué nunca necesitaría un pie de foto?

Una foto que habla por si sola, es la que tenemos en nuestro chat de WhatsApp, la hicimos en la grabación del primer disco de Floridablanca. Es una foto de los tres abrazados sonriendo y que muestra exactamente lo que somos, tres amigos de toda la vida que disfrutan estando juntos y haciendo música, sin esa amistad esto no tendría ningún sentido para nosotros.


Y una última pregunta para nuestros lectores: si cada persona pudiera llevarse un solo sonido de vuestra música hacia el futuro, ¿cuál sería y qué emoción os gustaría que despertara, aunque no sepa explicarse con palabras?

La atmósfera de la canción de Nostalgia, ese colchón de sonido que produce justo la sensación de su título. Una nostalgia feliz en la que a veces las cosas pueden ser o parecer un poco grises, la música siempre ayuda a seguir adelante con las fuerzas.

Entrevista: Andrei Lukovnikov

Foto: Elena Salas

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