Weyes Blood y Orville Peck abandonan la agencia Wasserman tras el escándalo de Epstein
Los reconocidos artistas Weyes Blood y Orville Peck han anunciado su decisión de terminar su colaboración con la importante agencia musical Wasserman, que se vio envuelta en un escándalo relacionado con el caso de Jeffrey Epstein. La decisión se produjo tras la publicación de documentos por parte del Departamento de Justicia de EE. UU., que incluían antiguos correos electrónicos entre el fundador de la agencia, Casey Wasserman, y la colaboradora de Epstein, Ghislaine Maxwell, quien fue condenada por participar en delitos contra menores.
Según los artistas, sus agentes personales siguen siendo profesionales, pero continuar trabajando con una agencia cuya reputación está cuestionada es imposible. Weyes Blood enfatizó que sus valores están completamente en desacuerdo con las acciones de la dirección de Wasserman, mientras que Orville Peck señaló que su decisión se vio influida por el impacto de la situación en su trabajo creativo. Varios otros intérpretes ya han seguido su ejemplo, expresando su descontento o finalizando completamente su cooperación con la agencia.
Entre quienes han abandonado públicamente Wasserman se encuentran Chappell Roan, Chelsea Cutler, Local Natives, Water From Your Eyes, Sylvan Esso, bbno$, John Summit, Hot Mulligan, Dropkick Murphys y Best Coast. Los artistas señalan que continúan respetando a sus agentes personales, pero no están dispuestos a asociarse con una marca corporativa que ahora se encuentra en el centro de un gran escándalo.
Casey Wasserman no enfrenta cargos penales y declaró que la correspondencia con Maxwell data de hace más de veinte años y no tuvo relación con las actividades criminales de Epstein. Al mismo tiempo, reconoció que la situación afecta negativamente a la agencia y anunció el proceso de venta de la compañía para minimizar los riesgos reputacionales para sus clientes. No obstante, Wasserman sigue siendo presidente de la organización involucrada en la preparación de los Juegos Olímpicos de Verano 2028 en Los Ángeles.
El escándalo alrededor de Wasserman se ha convertido en un evento de alto perfil en la industria musical, provocando un activo éxodo de artistas, lo que subraya la importancia de la transparencia y la reputación para las grandes compañías mediáticas. Los expertos musicales destacan que casos tan mediáticos no solo pueden afectar la imagen de una marca, sino también establecer un precedente para toda la industria, donde la ética y la responsabilidad social son prioritarias.
















