Fallece Kenny Morris, el baterista que definió el sonido de Siouxsie and the Banshees y la era del post-punk
El músico británico Kenny Morris, uno de los fundadores y primer baterista de la icónica banda Siouxsie and the Banshees, falleció el 15 de enero de 2026 a los 68 años. La noticia de su muerte fue confirmada por varias fuentes musicales de prestigio. La causa oficial del fallecimiento no ha sido revelada.
Kenny Morris nació el 1 de febrero de 1957 en el condado inglés de Essex y se convirtió en una figura destacada de la emergente escena punk y post-punk londinense a finales de la década de 1970. Alcanzó reconocimiento internacional como miembro de Siouxsie and the Banshees, una banda que desempeñó un papel clave en el desarrollo del post-punk, el rock gótico y la música alternativa en general.
El músico se unió al grupo en enero de 1977 y pronto pasó a ser mucho más que un simple baterista, convirtiéndose en una pieza fundamental del sonido inicial de la banda. Morris participó en la grabación de los dos primeros álbumes — The Scream (1978) y Join Hands (1979), considerados hoy obras fundacionales del género. Su estilo se caracterizaba por un marcado minimalismo: el rechazo de los platos tradicionales, el énfasis en los tom-toms y una estructura rítmica repetitiva que generaba una atmósfera oscura e hipnótica, sello distintivo de la primera etapa de Siouxsie and the Banshees.
Críticos y músicos han señalado en numerosas ocasiones que el enfoque rítmico de Kenny Morris influyó en toda una generación de bateristas. Su manera de tocar fue citada por integrantes de Joy Division, Bauhaus y otras bandas esenciales que ayudaron a definir el lenguaje estético del post-punk británico a finales de los años setenta y principios de los ochenta.
En 1979, Morris abandonó Siouxsie and the Banshees en medio de tensiones internas, marchándose junto al guitarrista John McKay pocas horas antes de un concierto programado. A pesar de la salida repentina, su contribución a la etapa inicial del grupo sigue siendo una parte inseparable de su legado.
Tras dejar la banda, Kenny Morris continuó desarrollando su carrera creativa. Siguió vinculado a la música, colaboró con diversos artistas y también trabajó como artista visual y cineasta. Su cortometraje La Main Morte fue proyectado en el Festival Internacional de Cine de Berlín, un logro poco común para un músico procedente de la escena post-punk de aquella época.
A comienzos de los años noventa, Morris se trasladó a Irlanda, donde se dedicó a la enseñanza artística, la pintura y la gestión de galerías. Paralelamente, participó en proyectos musicales locales, entre ellos la banda gótica Shrine Of The Vampyre, vinculada a la escena alternativa de Dublín.
En los últimos años de su vida, Kenny Morris trabajó en sus memorias, en las que relataba en detalle el surgimiento del movimiento punk, el funcionamiento interno de la industria musical y su experiencia personal en Siouxsie and the Banshees. Según personas cercanas, el manuscrito fue finalizado poco antes de su fallecimiento y se encontraba en proceso de preparación para su publicación.
La muerte de Kenny Morris supone una pérdida significativa para la escena alternativa internacional. Su nombre queda ligado de forma permanente a la construcción del sonido post-punk, y las grabaciones en las que participó siguen siendo referentes del minimalismo expresivo. La música que ayudó a crear continúa influyendo en nuevas generaciones de artistas y oyentes en todo el mundo.
















